Reseña de Miss Marte de Manuel Jabois

Una novela perfecta para el verano

Me resistí a Malaherba porque todo el mundo hablaba bien de ella y porque me parecía una oportunidad de marketing de Jabois y el entramado editorial de Prisa que otra cosa. Ahora he leído Miss Marte, editado por Alfaguara, y voy a rectificar mi error con Malaherba. También me daba miedo que un periodista al que sigo de cerca me decepcionara en el campo de la novela. Intentaré evitar que cometáis el mismo error que yo.

Miss Marte sigue la reconstrucción de un suceso ocurrido hace veinticinco años por la periodista Berta Soneira: Mai Lavinia, una misteriosa y carismática joven recién llegada al pueblo con una hija pequeña, pasa a formar parte de una pandilla y al poco se casa con uno de sus miembros, pero durante la boda la niña desaparece para siempre. Soneira, que pretende rodar un documental sobre el caso, es ayudada en su misión por Nico, un periodista local y miembro de aquel grupo de amigos, que ejerce de narrador (parece que hay algo del joven Jabois en este Nico). Como señala el librero de Entre Libros (Jaén) en la iniciativa Las librerías recomiendan,lo que en principio parecía una novela de misterio se convierte en una obra reflexiva acerca de la verdad, acerca del oficio del periodista, y sobre cómo ocultamos a veces cosas no por la intención de ocultar sino porque no les damos importancia, o porque no queremos hacer daño…, y precisamente esos flecos se convierten en esa parte de la verdad que se quedará siempre sin descubrir, sin perfilar”. Sin hacer spoiler, el giro final está bien escondido, pero no sorprende.

Si podemos pensar que la protagonista de la novela es Mai Lavinia, apodada Miss Marte, para mi la verdadera protagonista es Berta Soneira, “aquella chica medio distraída y miope, tan divertida como furiosa, era protagonista de su propia teoría; una chica que lo tiene todo menos lo más importante, y sobre esa vulnerabilidad se construía a sí misma no desde la soberbia, que podría, sino desde la ternura”, al leer esto en la página 27 me puse una nota en el margen en forma de pregunta: ¿será la verdadera protagonista? ¡Qué ojo tengo! Se nota la preferencia de Jabois por este personaje, le dedica sus momentos más lúcidos como escritor y los más divertidos en la novela, “era reservada y tenía un punto antipático supongo que obligado por la honestidad intelectual que había visto en muchos capullos como ella (…) Pero al final hasta los que sobrevuelan dos palmos el suelo, con sus teorías sobre el ser humano y su relación con la sinceridad, necesitan acostarse con alguien. Entre ellos no, porque la probabilidad de una malformación genética se incrementaría”.

Si conoces a Jabois antes de entrar en esta novela, si lees sus columnas y le escuchas en sus intervenciones radiofónicas, esperas de él algo más que una novela entretenida. Y Miss Marte tiene destellos del mejor Jabois, a mi juicio en dos momentos: (1) en las pequeñas historias que imbrica en el texto, esas tramas que desaparecen y que son carne de spin-off, “cuando tenía seis años, me dijo una vez, ahorró siete pesetas y se fue corriendo a la tienda, donde le dieron a elegir entre comprar un lápiz o una goma de borrar. Compró la goma” y (2) en las reflexiones de Berta Soneira como la que destila sobre el tiempo, “un par de minutos es todo lo que vive alguien durante una vida. Lo que pasa es que nadie se entera porque existe la creencia de que vivir mucho es que te pasen muchas cosas, pero yo creo que vivir mucho es saber qué cosas te están pasando. Y suelen ser pocas, ¿no?” o sobre las personas, “para conocer a alguien hay que dejarlo en paz”.

Miss Marte funciona como lo que es, una novela agradable escrita por un autor con muchos recursos para entretener al lector. Y es que Manuel Jabois es un buen narrador, como buen periodista que es (no se puede ser buen periodista sin ser buen narrador, aunque al revés no tiene por qué cumplirse). Hace unas semanas pregunté en mi perfil de Instragram (@leeresvivir2veces) si os gustaba más el Jabois periodista o el escritor. Ganó la opción periodista (53% “periodista” con 91 votos y 47% “escritor” con 80 votos) y en una entrevista en El Cultural Jabois responde a esta pregunta y defiende que [se ve ejerciendo] “el periodismo siempre, eso seguro. Y la literatura, si encuentro historias y mantengo la voluntad, también, pero nunca será a costa del periodismo. Seguramente en algún momento bajaré la intensidad, tengo 42 años, no sé qué pasará dentro de 30, pero si entonces algún periódico me quiere, seguiré ejerciendo”. A mi también me gusta más el Jabois periodista, sobre todo el del periódico, pero le reconozco cierta habilidad para la novela; no parece que vaya a revolucionar la literatura, pero sus novelas serán entretenidas, agradables y fáciles de leer. A veces a un libro no hay que pedirle más que eso y muchas veces funciona mejor en este código que en una pretendida novela que marque un antes y un después.

¡Nos vemos en la próxima reseña!

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