«Un drama vital siempre puede expresarse mediante una metáfora referida al peso. (…) Su drama no era el drama del peso, sino el de la levedad. Lo que había caído sobre Sabina no era una carga, sino la insoportable levedad del ser. (…) Sabina sentía a su alrededor el vacío. Pero, ¿qué sucedería si ese vacío fuese precisamente el objetivo de todas sus traiciones? Por supuesto, hasta ahora no había sido consciente de ello: el objetivo hacia el cual se precipita el hombre queda siempre velado. (…) Aquello que otorga sentido a nuestra actuación es siempre algo totalmente desconocido para nosotros. Sabina tampoco sabía qué objetivo se ocultaba tras su deseo de traicionar. ¿Es su objetivo la insoportable levedad del ser?».
Un libro profundo, bonito, lleno de matices. Un pedante diría que es un libro caleidoscópico o poliédrico. A través de una historia con muchos amores (una pareja, tres amantes interrelacionados y -el amor más verdadero de todos- un perro) nos va hablando de problemas filosóficos del primer mundo: celos, sexo, traiciones, muerte, debilidades, paradojas, destinos, amores tercos, idealismo, etc. El libro tiene reflexiones antológicas.
Mi personaje favorito es Sabina, por irreductible, salvaje, inasequible, pertinaz perseguidora de una libertad que tan sólo la conduce a la insoportable levedad del ser.
Léanla, si no lo han hecho ya, pero que les coja con la mente fresca para sacarle el mayor jugo posible.