Reseña de El invierno en Lisboa de Antonio Muñoz Molina

La novela, como el buen jazz, te envuelve y te seduce.

Tras la mudanza tuve la oportunidad de revisar toda la librería de mis padres y rescatar aquellas novelas, ensayos o poemarios que más me atrajeran. En ese momento aumentó exponencialmente mi lista de libros pendientes, pero también lo agradeció mi bolsillo. Es a través de esa herencia literaria como llego a Muñoz Molina. Reconozco que lo conocía, había leído una novela de campus suya y el ensayo Todo lo que era sólido (no sé por qué no lo reseñé…), lo tenía en mi radar de escritores españoles consagrados, pero nunca llegaba a emocionarme como para adelantar a otros pretendientes. Ahora me pareció buen momento para seguir llenando el socavón enorme de literatura patria que arrastro y me lancé con una de sus novelas más re-conocidas, El invierno en Lisboa, publicada originalmente en 1987 por Seix Barral (mi edición, como veis en la foto es antigua, es la decimosexta y data de 1989). Esta novela fue ganadora del Premio de la Crítica y del Nacional de Narrativa en 1987 y se adaptó al cine por José Antonio Zorrilla en 1991.

El invierno en Lisboa tiene como protagonista a Santiago Biralbo, reconocido painista de jazz que se enamora de Lucreia, la mujer de Bruce Malcom, un mafioso contrabandista de arte. Mientras, un cuadro de Cézanne también desaparece y Toussaints Morton, procedente de Angola y patrocinador de una organización ultraderechista, traficante de cuadros y libros antiguos, participa en la persecución. La intriga criminal se enreda siguiendo un ritmo meticuloso e infalible. Pero la novela tiene otras protagonistas, las ciudades que la envuelven: San Sebastián, Madrid y Lisboa, especialmente esta última: “Lisboa era la patria de su alma, la única patria posible de quienes nacen extranjeros”. Estamos ante una mezcla de thriller-novela negra, donde no falta la trama romántica como eje de la historia con todos los ingredientes típicos de las novelas de este tipo: personajes misteriosos, matones, clubs de jazz, persecuciones, mujer femme fatale, y un protagonista de aire melancólico que no se separa de sus cigarrillos. En claro homenaje cine noir americano y a los tugurios en donde los grandes músicos inventaron el jazz, una evocación de las pasiones amorosas que discurren en el torbellino del mundo y el resultado de la fascinación por la intriga que enmascara los motivos del crimen.

Seguramente me faltan elementos para valorar la novela en su momento histórico y en la trayectoria (por entonces corta, pero exponencial) del autor, así que solo puedo quedarme con lo que está escrito y la verdad es que, como el buen jazz, la novela te envuelve, te atrapa, te seduce, es sugerente y atractiva; y no se trata de la trama, se trata del estilo de Muñoz Molina, se trata de las frases bien construidas, de las metáforas acertadas, del sentido del humor, del aprovechamiento de la musicalidad del texto, de la generación de imágenes bonitas en la mente del lector. Volveré a Muñoz Molina y volveré a Lisboa, espero.

¡Nos vemos en la próxima reseña!

Un comentario sobre “Reseña de El invierno en Lisboa de Antonio Muñoz Molina

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  1. Otra lectura que me sumo. Tengo la impresión de que no se valora lo suficiente la obra de Muñoz Molina, ¿verdad?
    Quería decirte también que dejé a un lado el ensayo de Pascal Bruckner (quizá indefinidamente) y me leí de un trago la de Sciascia. Me encanta cuando las historias se cuentan con brevedad y tan bien. Es un retrato muy bueno de una época y de sus personajes. Gracias por la recomendación, Juan. Saludos:)

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