"Volvió con un trozo de cristal verde escondido en el puño. Creo que era un pedazo de una botella de Heineken estallada contra el suelo. No digo que pareciera una esmeralda ni nada de eso, pero era especial. Me dijo: Así eres tú. Brillante. ¿Brillante como una botella rota?, protesté. Y entonces Ricardo dijo: Este... Leer más →
Debe estar conectado para enviar un comentario.