1856 páginas de absoluto disfrute

  Empieza a ser tradición que reserve un Clásico para el verano. Este año me he lanzado a Guerra y Paz, la gran novela de Tolstoi en una edición maravillosa de El Taller de Mario Muchnik y la célebre traducción de Lydia Kúper (2003). Y nada puedo decir sobre ella que no se haya analizado... Leer más →

Al Gabo siempre hay que volver

Mantengo la buena costumbre de ir intercalando clásicos de la Literatura Universal con novelas más o menos contemporáneas. García Márquez es siempre un buen retorno. Creo que de los mejores, junto con Vargas Llosa o cualquiera de los rusos. Ojalá su obra fuera infinita. El propio Gabo dijo de este libro "yo creo que es... Leer más →

Un libro a base de experiencias pasivas…

Lo mejor que tiene Tránsito es que te demuestra que la vida puede ser soporífera. Leí a finales de 2016 'A contraluz' y me dejó mejor sabor de boca; de aquella novela dije que me había hecho pasar unos ratos de lectura muy agradables, y de esta tendría que decir que me agobiaba que las... Leer más →

El manifiesto de la próxima revolución

Aire a mis pulmones. Sangre fresca a mi corazón. Glucosa nueva a mis músculos. Esperanza a mi mancillada profesión. Todos tenemos que leer a Nuccio Ordine, todos debemos hacer nuestras sus páginas y revelar la apremiante "utilidad de lo inútil". El libro es un maná de razonamientos fundamentales para construir una nueva sociedad basada en... Leer más →

Rhodes vuelve a prender fuego a mi cabeza

Ya me pasó con Instrumental. James Rhodes me deja jodido. Me retrata. Creo que vemos de una forma muy parecida la vida: las relaciones sociales, las relaciones de pareja, la profesión o la música. Bueno, yo soy un inepto para este noble arte, pero estamos de acuerdo fundamentalmente en dos cosas: 1) que la música... Leer más →

Kenzaburo… ¡Oé!

"Teníamos unas ganas terribles de perder de vista aquellas alambradas de espino, de un insólito color naranja, que nos aprisionaban, pero no tardamos en darnos cuenta de que fuera de ellas seguíamos estando presos. Era como si avanzáramos por un corredor que uniera dos prisiones. La alambrada color naranja que tanto nos enfurecía se transformó... Leer más →

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